Los 15 "top secret" de Daniel Blasco
Daniel Blasco, director del grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos.
Una película que te hubiera gustado protagonizar.
No me veo de actor, pero... Es bien sabido que Quentin Tarantino no usa comida falsa o réplicas en sus escenas, todos los platos son reales y recién preparados. Los actores se ponen finos en sus rodajes, y yo soy de muy buen comer, así que...
Un libro que te impactó.
Nunca podré agradecerles a mis padres lo suficiente que pusieran a mi alcance la enciclopedia Larousse, con sus muchos volúmenes de varios kilos, cada uno, aunque fuera un niño pequeño. No sé cuantísimas horas de mi vida he pasado leyendo y "saltando" entre entradas de esos tomos, pero sí tengo muy claro lo mucho (y bueno) que aquel hábito hizo por mí.
Un grupo de música.
Me gusta mucho la música, oigo bastante a diario y muy variada. Me resulta imposible quedarme con un único grupo o compositor, así que diré lo último que he escuchado hoy: "Feel Too Good", de The Move.
Una comida.
Patatas fritas caseras con mayonesa (también casera).
Un consejo a tu “yo” del pasado.
Preocúpate de mejorarte a ti mismo y vista al frente; lo que tenga que venir, vendrá.
Un superpoder.
Poder duplicar cualquier objeto a voluntad me parece bastante práctico.
Un lugar en el mundo.
Conocido: El sendero de Daimon-zaka. Por visitar: El Sacro Bosco de Bomarzo.
Un consejo a tus antiguos alumnos.
La fuerza de la juventud caduca, pero la que da la experiencia no dejará de crecer si la cultivas.
Algo que te apasione.
La historia y mitología de la edad antigua.
Algo que te dé miedo.
Que un evento de tipo catastrófico me pille separado de los míos.
Algo que se te da bien y poca gente sabe.
Dibujar.
¿A qué te habrías dedicado si no te hubieras dedicado al ámbito tecnológico?
Arqueólogo e historiador, probablemente.
¿Qué querías ser de mayor cuando eras pequeño?
Creo que, de entre todas, las más recurrente era ser inventor.
Si pudieras, ¿con qué personaje famoso (vivo o muerto) te irías a cenar?
Admiro el trabajo de muchas personas famosas, pero de ahí a idolatrar tanto como para querer compartir mesa... Creo que paso y mejor ceno con mi esposa.
Una anécdota divertida que te haya ocurrido en clase.
Un día, en mi primer año de clase, para explicar lo variados que pueden ser los caracteres Unicode, no se me ocurrió otra cosa que escribir frases en la pizarra usando runas en lugar del alfabeto latino. A muchos les hizo gracia, pero una estudiante levantó su mano con cara de poker: "Pero, esto... ¿entra en el examen?"