Los 15 "top secret" de Marta San Miguel
Una película que te hubiera gustado protagonizar.
Tengo más clara la serie que la película: me habría encantado protagonizar Punky Brewster.
Un libro que te impactó.
Biografía del silencio. Una joya condensada en un pequeño libro que puedes llevar a cualquier parte y que no te dejará indiferente.
Un grupo de música.
Jack Johnson.
Una comida.
Buf, qué difícil elegir. Comer es una de mis grandes pasiones, pero, si tuviera que quedarme con una sola cosa, diría las gambas rojas.
Un consejo a tu “yo” del pasado.
No necesitas llegar a todo ni cuidar de todo el mundo. Aprender a poner límites no te hace menos generosa: te permite elegir dónde quieres estar de verdad.
Un superpoder.
Conectar personas, ideas y disciplinas que aparentemente están separadas y convertirlas en proyectos de esos que transforman, por fuera y por dentro, a quienes participan.
Un lugar en el mundo.
Hawái. Nunca olvidaré la luna llena saliendo del océano frente a mis ojos la primera noche que pisé Kauai.
Un consejo a tus antiguos alumnos.
No perdáis la curiosidad ni la humanidad. La técnica es fundamental, pero escuchar bien a una persona, comprender qué necesita y generarle confianza es la masa madre de cualquier acompañamiento terapéutico.
Algo que te apasione.
Viajar. Desde muy joven he sentido una gran curiosidad por conocer cómo viven, sienten y piensan las personas en otras partes del mundo. Cada viaje es un regalo que me ayuda a abrir la mente y a cuestionarme. Y combinar los viajes con probar recetas del mundo en buena compañía ya es casi insuperable.
Algo que te dé miedo.
La oscuridad.
Algo que se te da bien y poca gente sabe.
Hacer crepes.
¿A qué te habrías dedicado si no te hubieras dedicado al ámbito de la fisioterapia?
No sé muy bien qué nombre ponerle, pero seguramente a algo que uniera arte, emociones y trabajo con el cuerpo.
¿Qué querías ser de mayor cuando eras pequeña?
No recuerdo haber tenido en mente ninguna profesión concreta, sino más bien la sensación de querer ser una adulta con una vida alejada de la monotonía.
Si pudieras, ¿con qué personaje famoso, vivo o muerto, te irías a cenar?
Con Claudio Naranjo. Me habría gustado conversar con él sobre educación, autoconocimiento y sobre cómo integrar de verdad la dimensión humana en nuestra vida y en nuestra forma de acompañar a otras personas.
Una anécdota divertida que te haya ocurrido en clase.
Podría hacer una galería de fotos con las caras diversas y creativas que pone el alumnado cada curso cuando llega la clase sobre cómo aprender a sonarse correctamente la nariz. Me miran como si estuvieran viendo a una extraterrestre.