El investigador Lluís Montoliu analiza los avances y retos de la tecnología CRISPR en la celebración del Día del ADN
El grado en Biomedicina de la Universidad San Jorge ha celebrado el Día del ADN con una destacada conferencia protagonizada por el investigador Lluís Montoliu. La charla, titulada “¿Qué hemos logrado ya y qué nos queda por lograr con las CRISPR en Biomedicina?”, reunió a estudiantes y docentes interesados en los últimos avances en edición genética.
El doctor Montoliu es investigador científico del CSIC y vicedirector del Centro Nacional de Biotecnología. Además, forma parte del Comité de Dirección del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Raras (CIBER-ER) del Instituto de Salud Carlos III. A lo largo de su trayectoria, ha sido reconocido con diversos premios tanto por su labor investigadora como por su compromiso con la divulgación científica.
Durante su intervención, el investigador abordó el impacto de las herramientas CRISPR, una tecnología revolucionaria que permite modificar el ADN de organismos vivos de manera precisa y rápida. Estas herramientas actúan como “tijeras moleculares”, capaces de cortar, eliminar o insertar secuencias específicas de ADN, lo que abre la puerta a corregir mutaciones genéticas o inactivar genes.
Montoliu explicó que el origen de esta tecnología se encuentra en un mecanismo natural de defensa de las bacterias frente a virus, basado en el almacenamiento de fragmentos de ADN viral para reconocer y neutralizar futuras infecciones. A partir de este sistema, la comunidad científica ha desarrollado herramientas aplicables en múltiples ámbitos.
En el campo de la medicina, destaca su potencial en el desarrollo de terapias para enfermedades raras, el cáncer y patologías congénitas. En agricultura, las técnicas CRISPR permiten mejorar cultivos, haciéndolos más resistentes a plagas o condiciones ambientales adversas. Asimismo, en investigación básica, facilitan la creación de modelos animales, como los llamados “ratones avatar”, fundamentales para el estudio de enfermedades.
La conferencia también puso en valor el trabajo de los científicos que impulsaron esta tecnología, cuya aplicación en edición genética fue reconocida con el Premio Nobel de Química en 2020. Desde entonces, se han desarrollado múltiples variantes de herramientas CRISPR, ampliando sus posibilidades en biología molecular y genómica.
El acto concluyó con una reflexión sobre los desafíos futuros de estas tecnologías, tanto desde el punto de vista científico como ético, subrayando la importancia de seguir investigando para aprovechar todo su potencial en beneficio de la sociedad.
Además de esta charla, se han organizado actividades lúdicas y una mesa redonda para debatir sobre el significado de ser científico.