Las principales salidas del grado en Bioinformática se pueden agrupar en los siguientes perfiles:
- Analiza datos ómicos (genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica) y microbiomas.
- Desarrolla herramientas, algoritmos y bases de datos para el análisis bioinformático.
- Interpreta variantes genéticas y estudia la expresión génica en contextos clínicos y poblacionales.
- Modela proteínas y realiza simulaciones moleculares.
- Integra datos multi-ómicos para obtener una visión global de procesos biológicos.
- Contribuye al desarrollo de fármacos y terapias personalizadas de precisión mediante cribado virtual y farmacogenómica.
- Identifica biomarcadores para diagnóstico, pronóstico y seguimiento terapéutico.
- Apoya ensayos clínicos con análisis genético y molecular.
- Colabora con profesionales de distintas disciplinas (biólogos, médicos, farmacéuticos, químicos, estadísticos).
- Identifica la causa de posibles epidemias con el objetivo de poder prevenirlas o tratarlas.
- Predice la evolución de una enfermedad, la eficacia de un fármaco o el comportamiento de patógenos.
- Comunica resultados en congresos, publicaciones y reuniones científicas.
Investigación
La bioinformática es una disciplina cuyo nacimiento está ligado a la investigación, y una de sus principales salidas está en participar en grupos de investigación que intentan responder a algunas de las preguntas fundamentales en biología utilizando información molecular, así como en grupos que desarrollan nuevas técnicas para todo el sector bioinformático.
Hospitales
La aplicación de la bioinformática es de gran relevancia en la práctica clínica, por ello, en los últimos años se están ofertando plazas de bioinformáticos en los institutos de investigación sanitaria asociados a los hospitales con el objetivo de darles apoyo. También empiezan a incorporarse a los equipos de los hospitales trabajando desde dentro en colaboración con los equipos médicos.
Sector farmacéutico
En el desarrollo de nuevos fármacos o en la búsqueda de tratamientos más personalizados, los bioinformáticos ayudan al sector a reducir los tiempos de desarrollo y a concretar qué fármacos se llevan a estudios clínicos. La simulación computacional de cómo los fármacos interactúan con el organismo ayuda a la reutilización de fármacos ya existentes y a un diseño más rápido de nuevos tratamientos.
Sector agroalimentario
La ayuda que supone la bioinformática para la mejora y selección de especies hace de los graduados un perfil clave para acelerar el crecimiento de este sector tan importante en Aragón.