Más de 150 expertos analizan cómo la inteligencia artificial y los grandes retos sociales están redefiniendo la educación, la salud y el futuro de la universidad
La segunda edición de los Cursos de Verano de la Universidad San Jorge y la Universidad Complutense de Madrid concluyó con una jornada sobre la evolución y las tendencias de la educación superior en España con la participación de responsables de agencias de calidad y prospectiva universitaria de Aragón, Madrid y Cataluña
Más de 150 estudiantes, investigadores, docentes y profesionales han participado durante dos semanas en la segunda edición de los Cursos de Verano de la Universidad San Jorge y la Universidad Complutense de Madrid, una programación multidisciplinar centrada en algunos de los principales retos de la sociedad actual, como la transformación de la educación superior, la ciberseguridad, la salud mental, el envejecimiento saludable o el fenómeno migratorio.
Los cursos de verano concluyeron con el programa 'Rediseñando la universidad: IA, aprendizaje dual y microcredenciales del futuro', que contó con la participación de la directora de la Agencia de Calidad y Prospectiva Universitaria de Aragón, Cristina Rodríguez, la directora de la Agencia de Calidad del Sistema Universitario de Cataluña, Mercé Gisbert, y el director de la Fundación para el Conocimiento Madri+d, Federico Morán.
Durante su inauguración, el vicerrector de Política Académica de la Universidad San Jorge, Jorge Echeverría, defendió la necesidad de construir soluciones compartidas entre instituciones para afrontar la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial con garantías de calidad.
Por su parte, Javier Sierra, delegado del rector de la Universidad Complutense para el Desarrollo y Evaluación de Programas, recordó que toda innovación debe preservar la esencia de la institución universitaria: formar personas con criterio, creatividad, pensamiento crítico y una sólida formación humanística.
El programa abordó, además, cuestiones como la acreditación institucional, la evolución de los sistemas de calidad, la internacionalización, las alianzas universidad-empresa, el aprendizaje dual y el desarrollo de las microcredenciales como nuevas fórmulas de formación permanente.
El papel de la IA en la educación y la sociedad
La rectora de la Universidad San Jorge, Silvia Carrascal, inauguró esta segunda edición de los cursos de verano junto a la directora general de Universidades del Gobierno de Aragón, María Luisa Feijóo, reivindicando el papel de las universidades en un contexto de cambio permanente. "La formación ya no puede entenderse como una etapa delimitada en el tiempo", afirmó Carrascal, quien defendió que la universidad debe ofrecer espacios de actualización, reflexión y crecimiento capaces de responder a las exigencias de un mundo en constante transformación.
Uno de los programas, 'Inteligencia Artificial aplicada a la educación y contextos educativos', se desarrolló en colaboración con Microsoft gracias a un acuerdo suscrito entre ambas instituciones para impulsar la formación en inteligencia artificial aplicada a la enseñanza.
Durante las distintas sesiones se abordó cómo esta tecnología está modificando los procesos de aprendizaje y cuáles son las competencias que deberán desarrollar tanto estudiantes como docentes en los próximos años.
Manuel Abellán, responsable de Educación Superior de Microsoft, advirtió de que las universidades afrontan "un cambio de paradigma" que obliga a replantear los modelos docentes para formar profesionales capaces de aportar valor en un mercado laboral profundamente transformado por la digitalización.
Docentes e investigadoras coincidieron en que el verdadero reto ya no consiste en enseñar a utilizar la inteligencia artificial, sino en aprender a convivir con ella sin perder el pensamiento crítico.
Los participantes insistieron en que la IA puede convertirse en una gran aliada para personalizar el aprendizaje, facilitar la inclusión o reducir tareas repetitivas, aunque advirtieron de la necesidad de formar a los alumnos en aspectos como la protección de datos, la detección de sesgos, el uso ético de estas herramientas y la capacidad para seguir pensando de forma autónoma.
La inteligencia artificial también fue el eje del curso 'CIBERIA: El papel de la Inteligencia Artificial en la ciberseguridad', que reunió a especialistas universitarios y representantes del ámbito empresarial para analizar cómo esta tecnología está redefiniendo la protección digital.
Durante dos jornadas abordaron la detección avanzada de amenazas, la automatización de la respuesta ante incidentes o la protección de infraestructuras críticas, sin olvidar el uso que también hacen los ciberdelincuentes de estas herramientas para sofisticar sus ataques.
El objetivo, según destacaron los diferentes ponentes, es formar profesionales capaces de anticiparse a riesgos cada vez más complejos en un contexto en el que Aragón avanza en la implantación de la inteligencia artificial en sectores estratégicos como la automoción, la logística, la agroindustria, la energía o la salud.
De la neurociencia al envejecimiento activo: nuevas claves para la salud
La programación de estos cursos de verano también dedicó un espacio relevante a la salud desde distintas perspectivas.
El curso 'Trauma. Comprender, intervenir y sostener su complejidad en la práctica clínica' congregó a expertos en neurociencia, psicología del desarrollo y psicoterapia para profundizar en la comprensión del trauma y en nuevas herramientas de intervención clínica, mientras que 'Ejercicio físico para la mejora de la salud y autonomía en los adultos mayores', analizó cómo la actividad física puede contribuir a prevenir caídas, mantener la autonomía funcional y favorecer un envejecimiento saludable mediante programas individualizados adaptados a cada persona.
La programación se completó con el curso 'Identidades en tránsito: Perspectivas interdisciplinarias sobre inmigración', celebrado en San Lorenzo de El Escorial, donde analizaron los procesos migratorios desde una perspectiva jurídica, social, política y humanística.
Con esta segunda edición, la Universidad San Jorge y la Universidad Complutense consolidan una propuesta de diálogo entre universidad, empresa e instituciones para conseguir que la tecnología esté al servicio de una educación más inclusiva, una sociedad más segura y una universidad capaz de responder a los retos del futuro sin renunciar a su dimensión humanista.